ALEJANDRINA SOLÁ

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CRÍTICAS

 Sobre el premio Faena a las Artes.
 
… El sábado por la tarde la vida real interrumpió el clima de fiesta de fin de curso. La obra de Alejandrina Solá, representativa del campo expandido del arte, consiste según figura en el catálogo en “ una conferencia de Osvaldo Bayer sobre Severino Di Giovanni”. 
A sus 86 años apareció el escritor en medio de la escenografía de cartón. Vico se refiere justamente a las situaciones verosímiles e inverosímiles, a ese tiempo en que la realidad se suspende y dice: “ decidís creer, no creer, creer una parte…porque sabes que no es tan cierto ni tan mentira”.

Ana Martínez Quijano
Ámbito Financiero – 8/2013

... " Por su parte la obra de Alejandrina Solá, POR FAVOR COMPARTIR!!!!!!, representativa del campo expandido del arte, consistió en una conferencia de Bayer el día de la inauguración: en medio de la escenografía de cartón, el escritor de 86 años brindó una charla sobre Severino Di Giovanni".


La Capital. 14/8/2013

La pintura como campo poético expandido.

Alejandrina nos introduce a un territorio sensorial; una topología afectiva. Sus obras son corpóreas, indagan sobre el cuerpo sensible.
Su proceso se inicia con telas de mosquiteros transparentes donde se instala la materia, la tierra como capa orgánica, generativa, vital. Luego interviene el soporte marcando huellas, una trama generada como sello donde el trazado de los embalajes de globitos de aire- para objetos frágiles- genera una morfología de panal de abejas. Esta forma orgánica se instala sobre la grilla metálica, que en algunos casos se transforma en trama cartográfica de la tierra o en estructura de sostén de estas metamorfosis orgánicas. La grilla posee un cierto carácter de protección melancólica de estos órganos regenerativos.
Cuando la grilla desaparece, nace la levedad de lo frágil, el tacto suave de la transparencia se une al color y su destello fulgurante. La huella pictórica transforma estos organismos vivos en formas cromáticas iridiscentes.
Cobran materia autónoma, como muestras vivas del planeta Marte o del fondo del mar. En una serie de cubos en ebullición el pigmento y la materia en unión nos llevan a pensar en obras como las de Yves Klein en la fuerza monocromática de lo abstracto alquímico; a su vez las huellas de formas vivas, a las construcciones de cera de abeja de Joseph Beuys.
Esta artista sintetíza la fuerza conmovedora del material vivo expuesto en su proceso vital de transformación y lo fusiona con el estado alucinatorio del pigmento creando un nuevo estado de la materia.


Fabiana Barreda. 2005
Galería VYP. Bs. As

Con atinadas frases presenta Rosa Faccaro a la artista Alejandrina S. Solá, aludiendo al espacio topográfico que trabaja.
También subraya su ascetismo monocromático que nos hace vislumbrar páramos territoriales. Los marcos encajonan en cierto sentido sus trabajos, que en un par de casos aluden directamente al espacio encerrado en cajas. Es por esos paisajes desolados, resultado de posibles cataclismos, que aparecen desparramados algunos animales, quizá últimos habitantes del calcinado planeta.
Si la obra se sostiene es porque, más allá de su mensaje poco alentador, está enriquecida por valores plásticos de indudable probidad.
Con texturas que se acercan a la tridimensionalidad, S. Solá se aproxima al informalismo de un Tapies, al que añade su propio libreto. Con poco más de treinta años, esta pintora se abre paso en nuestra Escuela de Buenos Aires con la seguridad que otorga la confianza en sus propias convicciones.


Rafael Squirru. 2002.
Galería VYP.

Quien haya seguido las anteriores exposiciones de esta artista plástica, podrá sorprenderse ante una primera mirada, sobre esta variada nueva propuesta. Porque el color ha comenzado a aparecer de a poco, de un modo sostenido, con diversidad y sugestión que se contrapone a aquel momento donde primaba cierta oscuridad y una investigación con tierras como elemento primario. Ahora se presenta otro tipo de propuesta en trabajos de diverso tamaño. Una parte de ellos sobre bastidores; otros se exhiben detrás de vidrios que resguardan coloridas retículas para pequeños soportes y hay también algunas obras donde directamente se aplicó al bastidor revoque de albañilería y pigmentaciones, sin olvidar formas reticuladas que recuerdan los panales de abejas; tanto como tramas constructivas además de una obsesiva presencia entre laberíntica de huellas digitales o como una especie de estratigrafía de costas hacia donde confluye el marcado vericueto con oleajes de tinta, que terminan por encerrar- mostrar- aisladas floraciones. Precisamente en algunos de esos trabajos se inscriben esos sugerentes y radiantes pétalos como si titilaran por existir entre tanto laberinto y encierro. Hay obras en las cuales se optó por inscribir la exhuberancia y color carnoso de labios femeninos; y una vez más, las secuencias y cierta exhibición de ritmos con amplitud de espacios llenos y vacíos.
Por lo que confiesa la pintora; esta reciente producción apareció “casi sin reflexión” y tal como si le permitiera sentirse más suelta y proclive a dejarse llevar por estos caminos de renovado encantamiento. Se refiere con especial atención a estas ensoñaciones de su intuición.
 Y sin duda es así, pero también Alejandrina mantiene y lo evidencia, un continuado interés por resolver sus trabajos incluyendo disímiles elementos matéricos, que si bien no llegan a dar por resultado propuestas de simples collages, ya que en ellos tiende a primar el concepto pictórico; desarrollan una concepción equilibrada, sugerente y con un valor dibujístico secuencial que se resuelve con personal imagen y fuerza compositiva. Así la artista prosigue su actividad con un permanente estado de alerta para reelaborar aspectos que estuvieron desde un comienzo en la base de su interés pero que ya  trascienden en una renovada figuración y diversidad.
 Por todo esto, mis felicitaciones.


Alberto Perrone.2008
Asociación argentina de críticos de arte.

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